Hoy, el periódico El Nuevo Día publicó un artículo titulado Dura prueba política: Do you speak English?. El artículo trata sobre un sondeo informal que hizo este periódico a algunos políticos para ver cuántos de ellos dominaban el idioma inglés. Los resultados de esta “encuesta” me importan poco, lo que sí me importa, lo que sí me interesa es el tema que trae y cómo el pueblo y los políticos lo han tratado siempre.
Este tema no tan sólo me interesa sino que me molesta, me revienta cómo la gente lo despacha como si fuera algo solamente político y/o relativo a las ideologías de “status”. En el artículo se destaca que los senadores Fas Alzamora, García Padilla y Sila Marie y el representante Carlos Méndez lo hablan muy bien; que el dominio del idioma del senador estadista “El Chuchin” es dudoso y probablemente deficiente y que el del alcalde estadista Héctor O’Neill es nulo. Al mencionar el poco dominio de estos dos últimos, resaltan su ideología política. ¿Por qué un asunto que amerita toda nuestra atención, que pone en entredicho la educación en este país, se trata de una forma tan frívola y mal intencionada?
No es secreto que la mayoría de las personas que tienen un buen dominio del inglés en Puerto Rico han vivido en Estados Unidos o son hijos de personas que han vivido allá y les han hablado inglés desde pequeños, son militares o estudiaron en un buen colegio privado. Los de dominio o fluidez regular, son los que han tenido un poco de suerte con sus maestros y, por supuesto, con la televisión por cable o satélite. En este grupo me incluyo. El inglés que sé se lo debo a que tuve muy buenos maestros en la escuela pública, que habían vivido en Estados Unidos y/o estudiado allá y que verdaderamente dominaban el idioma. Aún así, insisto en que mi inglés es de Barney & Friends y de la televisión por satélite. En el caso de mi hermano, que también estudió en escuela pública, se lo debe prácticamente en su totalidad a la magia de la televisión y de los video juegos. Sus maestros fueron un desastre (ya los mios se habían retirado) porque la mayoría sabían menos inglés que los mismos estudiantes o simplemente no sabían enseñarlo. Lo que mi hermano y yo sabemos, lo sabemos porque verdaderamente nos interesaba aprender el idioma. El resto de la gente cuyo dominio es nulo, en su mayoría, salen de escuela pública, de una pobre enseñanza del idioma y, peór aún, no les interesaba aprenderlo y no tenían otros recursos fuera de la escuela para poder hacerlo. Este es precisamente el problema.
Aquí la enseñanza del inglés siempre ha sido un problema político. Cuando hicieron que el inglés fuera nuestro idioma oficial junto al español se formó un sal pa’ fuera porque decían que lo hacían con propósitos puramente políticos e ideológicos. Fuera esto cierto o no, era la excusa perfecta para mejorar la enseñanza del mismo en nuestras escuelas. Pero no fue así. En varias ocasiones se ha intentado establecer un programa bilingüe abarcador en las escuelas de este país, pero nuevamente se toma como una movida política y se cuelga. Independientemente sea una movida de este tipo o no, definitivamente beneficiará a los estudiantes. Pero, no se puede tapar el sol con un dedo, y de implementarse un programa bilingüe eficiente en el sistema público de enseñanza se necesitarían maestros con verdadero dominio del idioma inglés en todas las materias. Eso es prácticamente imposible a menos que empecemos a traer maestros de EEUU, Inglaterra, Australia y de otros países cuyo idioma principal sea el inglés, lo que desplazaría al maestro de aquí. Por otro lado, los estudiantes, en especial a nivel elemental, tendrían poca o ninguna ayuda de sus padres a la hora de hacer tareas y estudiar partiendo de la premisa de que vienen de un sistema que no les enseñó inglés. Es decir, no se puede convertir el sistema completo en uno bilingüe de la noche a la mañana, pero sí poco a poco. Sé de algunas escuelas especializadas (bilingües) que han funcionado muy bien y que los padres se desviven porque sus hijos estén en ellas para que tengan las oportunidades que ellos no tuvieron.
Pero como en este país siempre hay un “pero”, cuando quieren incorporar el inglés a cualquier cosa se forma un revolú y una controversia sin sentido. Por ejemplo, cuando quisieron añadir las traducción al inglés en las papeletas para una elección (no recuerdo cuál) se dijeron cosas que uno se queda bobo. Decían que para qué querían añadir la traducción al inglés, que por qué no al chino, o al francés, o al cualquier otro idioma. Es el argumento más barato que habia escuchado al respecto. Lo que me lleva a hablar del único vínculo político que debería tener este tema: no se hacen traducciones al chino o al francés porque, que yo sepa, nosotros no somos parte ni de China ni de Francia, sino de EEUU. Además, cuál es la población de chinos y franceses en Puerto Rico que solamente hablan chino y francés. La realidad es que la mayoría hablan inglés. Cuando uno va a China, para beneficio de los turistas, los letreros importantes, además de estar en chino, están en inglés. Es sencillo, la gente no debería ver el inglés como el idioma de los “gringos” puesto que se habla en todas partes del mundo. Los profesores extranjeros que he tenido, todos, impartían sus clases en inglés, ya fueran de India, China, Polonia o Grecia. El inglés, el idioma del gran Shakespiere, se habla en EEUU, en Inglaterra, Australia, Canadá, Jamaica, la mayoría de la Antillas Menores y en cientos de otros países que no voy a incluir aquí porque serían demasiados.
Entonces, ¿cuál es el problema de que en Puerto Rico se hable bien el inglés? ¿Porqué los estudiantes de colegios privados pueden tener una educación bilingüe de excelencia y los del sistema público no, si todos somos puertorriqueños y todos tenemos diferentes ideologías? (Fuera de que ellos pagan bastante por su educación y más vale que sea de calidad.) Si los que ideológicamente son independentistas, se van a estudiar a Estados Unidos y a Inglaterra y hablan mejor inglés que cualquier otro, ¿cuál es el problema? Si un estadista no sabe inglés, lo que nos debe preocupar es que es un puertorriqueño que no sabe inglés, no que sea un estadista que no sabe inglés. El que sepas otro idioma, además del que normalmente se hable en tu país, no significa que eres menos patriota o que ames menos tu cultura y tus raíces, todo lo contrario. Esto te abrirá puertas en todo el mundo para que, como ciudadano responsable, comprometido y orgulloso de ser de dónde eres, puedas ayudar y aportar a la sociedad y a tu país.
Así que al que escribió este artículo, espero que deje de echarle más leña al fuego, cosa que le encanta hacer a la prensa de este país para vender más. Al periódico y a los políticos, que en lugar de estar politizando la educación de este país, traten de fomentar una enseñanza de calidad para nuestros estudiantes. Al pueblo, que no se deje engañar con el cuento y ponga de su parte para educarse, superarse e ir un poco más allá de su nariz y aprenda otros idiomas, en especial el inglés que es el que más accesible tenemos.
La realidad es que el inglés se habla en todas partes del mundo, así que aprovechemos que, para bien o para mal, somos parte de un país cuyo idioma principal es el inglés y que tenemos las herramientas necesarias para que nuestro pueblo domine “el difícil” (el inglés) y que por fin se le quite ese apodo que sólo desanima al que lo debe aprender. En esta vida no hay nada difícil, sólo hay cosas por las que hay que trabajar más duro y dedicarle más tiempo y atención.
Dura prueba política Do you speak English